Las principales ventajas del Steel Frame no dependen únicamente del material, sino de la forma en la que se diseña, fabrica y ejecuta el sistema.
La combinación de ingeniería previa, fabricación mecanizada, construcción en seco y planificación permite trasladar una parte importante de las decisiones fuera de la obra, reduciendo incertidumbre y mejorando el control sobre cada fase del proyecto.
En un sistema Steel Frame mecanizado, los elementos estructurales se calculan, modelan y fabrican específicamente para cada proyecto.
Los perfiles pueden llegar a obra con cortes, perforaciones, mecanizados e identificación previamente realizados, reduciendo operaciones manuales y ajustes posteriores.
Esto permite trabajar con una estructura dimensionalmente precisa y con un proceso de montaje mucho más sistemático.
Uno de los beneficios más visibles del Steel Frame es la reducción de los tiempos de ejecución de la estructura.
La fabricación previa, la ausencia de tiempos de curado y la posibilidad de panelizar parte de la estructura antes de llegar a obra permiten avanzar rápidamente durante el montaje.
Cuando estructura, logística y envolvente se coordinan correctamente, es posible reducir considerablemente los tiempos necesarios para alcanzar un edificio estructuralmente ejecutado y cerrado.
El Steel Frame es un sistema de construcción predominantemente en seco.
Esto reduce la dependencia de procesos tradicionales asociados a hormigones, morteros y otros materiales que necesitan tiempos de secado o curado durante determinadas fases de la obra.
El acero conformado en frío permite desarrollar estructuras resistentes con un peso propio considerablemente inferior al de determinados sistemas convencionales.
Esta característica puede reducir las cargas transmitidas a la cimentación y resulta especialmente interesante en proyectos donde el peso estructural es un condicionante.
Gran parte de los problemas de una obra aparecen cuando determinadas decisiones deben resolverse durante la propia ejecución. La construcción industrializada busca precisamente reducir esa incertidumbre.
Antes de fabricar se definen estructura, encuentros, piezas y secuencias de ejecución. Al mismo tiempo, es posible planificar transportes, panelización, suministros y fases posteriores.
La fabricación mecanizada permite producir perfiles dimensionados y preparados específicamente para la estructura que se va a ejecutar.
Esto reduce cortes y transformaciones posteriores y permite optimizar el uso de material desde la fase de diseño.
Al tratarse además de un proceso predominantemente seco y altamente planificado, se reduce la generación de determinados residuos asociados a sistemas ejecutados directamente en obra.
Uno de los errores más habituales es asociar construcción industrializada con viviendas modulares o diseños repetitivos. El Steel Frame es un sistema estructural, no una arquitectura predeterminada.
Puede adaptarse a diferentes geometrías, distribuciones, alturas, cubiertas y soluciones de fachada, permitiendo desarrollar proyectos arquitectónicos muy distintos entre sí.
Cuando las características del proyecto lo requieren, también puede combinarse con otros sistemas estructurales para resolver luces, cargas o elementos específicos.
El potencial del Steel Frame aumenta cuando la envolvente se diseña siguiendo la misma lógica industrializada.
La combinación con paneles prefabricados permite resolver fachadas, cubiertas y forjados mediante soluciones que integran diferentes prestaciones térmicas, acústicas y constructivas.
Dependiendo del proyecto, pueden utilizarse sistemas con aislamiento incorporado, como XPS, que permiten reducir el número de capas y operaciones necesarias para cerrar el edificio.
Además de las soluciones de altas prestaciones, también pueden estudiarse configuraciones mediante placa cementicia, OSB u otros sistemas compatibles según los requisitos técnicos y económicos.
El comportamiento energético final de un edificio depende del conjunto de su envolvente, aislamiento, carpinterías, instalaciones y diseño.
El Steel Frame facilita la incorporación de aislamiento dentro de la propia configuración de los cerramientos y permite desarrollar soluciones con elevadas prestaciones térmicas y acústicas.
Un diseño adecuado de la composición constructiva permite reducir puentes térmicos, mejorar la continuidad del aislamiento y alcanzar altos niveles de eficiencia energética.
La sostenibilidad de un edificio depende de múltiples factores y debe analizarse considerando todo su ciclo de vida.
No obstante, la construcción industrializada permite actuar sobre algunos de los aspectos que más impacto generan durante la ejecución:
Además, una envolvente eficiente puede contribuir posteriormente a reducir la demanda energética durante la vida útil del edificio.
En SteelArk entendemos la industrialización como una forma de construir con más precisión, previsión y eficiencia.